Eine Familie aus Deutschland

  • 07.2020

Im Oktober 2019 durfte unser Sohn Vincent im Mutterleib operiert werden, um seine MMC vorgeburtlich zu verschließen. Im Januar 2020 kam unser kleiner Sonnenschein dann mit Ihrer Hilfe zur Welt.

Leider haben wir es erst jetzt geschafft uns bei Ihnen zu melden. Dies ist uns aber nach wie vor sehr wichtig, da Sie uns in dieser nicht ganz einfachen Zeit unglaublich viel Hoffnung und Mut zugesprochen haben. Mit Ihrer empathischen, ehrlichen und kompetenten Art haben Sie uns Kraft gegeben, diese Schwangerschaft trotz großer Sorgen und Ängste positiv zu betrachten und Vorfreude zu empfinden.

Voller Freude und mit Stolz über unseren Sohn Vincent melden wir uns nun mit einem großen Dankeschön bei Ihnen. Sie haben für uns Unglaubliches geleistet und wir sind sehr glücklich darüber so privilegiert gewesen zu sein, in so gute Hände zu kommen.

Uns geht es prima. Der kleine Mann entwickelt sich prächtig und wir könnten nicht glücklicher sein. Inzwischen ist Vincent 6 Monate alt, wiegt stolze 8500 g und strahlt mit seinen blauen Augen um die Wette. Auch wenn Vincent noch wegen eines Leistenbruchs und zwei Nierenbeckenentzündungen Klinikaufenthalte zu verkraften hatte, lässt sich unser tapferer Junge davon nicht unterkriegen. Seinen Kopf kann er schon richtig gut halten, auch seine Beine bewegt er gut, greift nach allem was er zu fassen kriegt und möchte nun langsam anfangen sich zu drehen. Wie alle Eltern finden wir unseren Sohn unglaublich süß… doch wie Sie bereits beim Ultraschall gesehen haben, hat er nun wirklich ein sehr hübsches Profil. Vincent lacht und brabbelt sehr viel… er ist ein sehr glückliches Kind… und… unser Sohn ist ein kleiner großer Kämpfer mit einem starken Willen und einem sehr empathischen Kern. Wir geben ihm alle Zeit die er braucht… und auch wenn es 2 Jahre dauert, sind wir überzeugt, dass unser kleiner Mann mal in unserem Garten rumrennen wird. Seine „Wackelpuddingwaden“ haben sich bereits zu richtigen Prachtexemplaren entwickelt. Seine Narbe sieht übrigens auch tipptopp aus.

Wir möchten uns auf diesem Wege auch bei Ihrem gesamten Team bedanken. Insbesondere Frau Prof. Krähenmann und Frau Strübing. Ihnen, liebe Frau Ochsenbein möchten wir nochmals aus tiefstem Herzen danken.

Von 8 Patientenfamilien aus der Slowakei

Familie Labant – Slowakische Republik

Martin-Labant
  • 12.03.2019

Sehr geehrter Herr Professor Meuli, gesamtes Fötalchirurgie-Team und Spina bifida-Team!
Viele Menschen können viele gute Dinge vollbringen, aber Ihr Team hat für unsere Familie ein Wunder vollbracht. Ich habe immer gehofft, dass ich einmal all diesen Menschen und Ärzten danken kann, die unseren Sohn gerettet haben. Deswegen im Namen unserer Familie ein grosses DANKESCHÖN von ganzem Herzen.

Unser Sohn Martin Charbel war das 74. Kind, das Ihr Team operiert hat. Es war für mich die schwierigste, aber gleichzeitig die beste Entscheidung, die ich je getroffen habe. Die Zeit vor der Operation war voller Angst und Verzweiflung für mich. Nichtsdestotrotz bin ich sehr froh und dankbar, dass ich sie absolvieren durfte.

Oft müssen im Leben Entscheidungen getroffen werden, obwohl nicht sicher ist, ob sie Gewinn oder Verlust bringen. Unser Sohn Martin wurde vor einem Jahr operiert (Spina bifida Th 12-S5) und ist jetzt 11 Monate alt. Er kann seine Arme und Beinchen bewegen, hat keinen Hydrocephalus und muss nicht katheterisiert werden. Es war wunderschön zu hören, dass in Zürich die 100. fötale Spina bifida Operation durchgeführt wurde. Ich gratuliere ganz herzlich zu dieser Zahl und wünsche weiterhin viel Erfolg. Sie haben diesen 100 Kindern und deren Familien eine Chance auf ein besseres Leben geschenkt. Wir sind sehr glücklich und dankbar, dass auch unserem Sohn diese fötale Operation ermöglicht wurde.

Mit Hochachtung,
Familie Labant
Slowakische Republik

Familie F. – Österreich

Familia R. – Alemania

  • 12.12.2016

Familia B.-V.

Anonym_swissfetus
  • 05.09.2016

Estimada Sra. Dr. Ochsenbein,
Parece que fue ayer cuando, debido a una consulta de urgencia, averiguamos que la salud de nuestras hijas corría peligro. Nos explicasteis todas las opciones que había a nuestro alcance, y lo tuvimos claro desde el principio; queríamos realizar la división de la placenta mediante láser y esta, se puede decir, fue la mejor decisión de nuestras vidas.

Nuestras gemelas Noemi (gemela B, pantalones blancos), y Michelle (gemela A, pantalones rosas), se desarrollan espléndidamente, y tras una primera revisión de seguimiento, ha quedado claro que se desarrollan de manera satisfactoria.
En realidad, les queríamos visitar con las pequeñas directamente en el hospital, pero se encontraba de vacaciones en ese momento, así que decidimos darle las gracias por su cuidado y atención, a usted y a todo el equipo del hospital universitario, por esta vía.
Sin su vigorosa intervención (incluso en la cesárea), seguramente las pequeñas no hubieran tenido ninguna oportunidad. Nunca olvidaremos que salvó la vida de nuestras chicas.
Saludos cordiales.

Familia Sarabiev. – Rusia

  • 10.09.2015

Somos Ekatherina y Alexey Sarabiev, una pequeña familia rusa. Vivimos en una cuidad cerca de Moscú. Durante semana 21 del embarazo le diagnosticaron a nuestro hijo una malformación llamada espina bífida, en ese momento nos quedamos en estado de shock. Pero los especialistas del Hospital Universitario Infantil de Zúrich vinieron a ayudarnos.

Realizaron una elaborada cirugía prenatal para la reconstrucción de malformaciones. Además, hicieron de todo para ayudarme con la rehabilitación y la preparación al parto. Nuestro hijo Feodor nació el 28 de julio de 2015. El problema de la espina bífida estaba zanjado y existía actividad en las piernas. Después de un examen completo nos dimos cuenta de que habíamos alcanzado nuestro objetivo; ¡su cerebro, vejiga y piernas funcionaban!
Por supuesto que existen alteraciones anatómicas, pero no parecen afectar a la calidad de vida del bebé. La alta profesionalidad del equipo interdisciplinario merece ser destacada. Antes de la operación se realizó un examen clínico completo, basándose en los resultados de este examen, el Prof. Meuli nos explicó con claridad cuáles eras las esperanzas para el niño y cuáles eran los riesgos para la madre.
Durante todo el periodo de tratamiento nos encontrábamos bajo el cuidado de la Coordinadora del Programa Bárbara Casanova, quién nos ayudó a solventar problemas de tipo no-médico. Además, debemos agradecer al Prof. Zimmermann, al Prof. Ochsenbein, al Dr. Krähenmann y al resto de doctores y enfermeros de la clínica de obstetricia del Hospital Universitario de Zúrich su atención y cuidado tan cercano durante esos largos días de estancia en el hospital. Los especialistas del centro de cirugía fetal hicieron todo lo posible para que nuestro hijo pudiera disfrutar de una vida completa.
Ahora Feodor tiene 6 semanas y todo marcha bien.

Familia Godia-del Amo. – Reino Unido

  • 17.07.2015

Estábamos esperando felizmente nuestro segundo hijo y el ultrasonido que le realizarían a las 20 semanas para saber si era chico o chica. Durante el examen nos dijeron que nuestro hijo padecía de espina bífida. No sabíamos qué era exactamente aquello, y en el hospital tan sólo nos dijeron que se trataba de una terrible malformación en la espina y que el bebé podría padecer ciertas discapacidades. La imagen que nos dio el hospital fue devastadora, ya que parecía que no podíamos hacer nada por nuestro bebé.

Pero pronto, tras el diagnóstico, un amigo nos dijo que había oído acerca de una operación en el interior del útero. Descubrimos que el Hospital de Zúrich poseía gran experiencia en Europa en este tipo de operaciones. Nos pusimos en contacto con el equipo a través de su página web, y les preguntamos si podríamos hacer algo al respecto para ayudar a nuestro chico. Pronto recibimos la respuesta del Prof. Meuli: “¡Sí, podemos y vamos a ayudarles, por supuesto!”

Tras todas las evaluaciones, operaciones y los cuidados constantes en los que todo el equipo se involucraba, podemos afirmar que recibimos la mayor atención y cuidado por parte del equipo. Desde el Prof. Dr. Mueli y los Doctores Moehrlen y Mazozne, hasta los Doctores Zimmermann, Ochsenbein y Krähenmann, hasta las enfermeras en el Hospital de Zúrich y la Coordinadora Internacional Bárbara Casanova, así como cada uno de los profesionales en la Unidad de Cuidados Intensivos y Neonatología del Hospital Infantil de Zúrich: ¡muchísimas gracias por ayudar a toda nuestra familia y en especial a nuestro pequeño tesoro! No hemos estado, ni estaremos en mejores manos.