Malformación pulmonar

Ocurren malformaciones pulmonares, denominadas malformaciones adenomatoides quísticas congénitas, que pueden llegar a crecer tanto durante el embarazo que provocan finalmente la muerte del feto por insuficiencia cardiovascular. La única posibilidad de impedir la muerte intrauterina del feto consiste en la extirpación prenatal de estos tumores, en sí benignos.

Estas malformaciones son visibles por ecografía aproximadamente a partir de la mitad del embarazo. El diagnóstico detallado se efectúa mediante IRM, en caso de que se plantee realizar una posible operación prenatal.

Las intervenciones prenatales están indicadas cuando el feto muestra los primeros indicios de una insuficiencia cardiovascular inminente. En una operación abierta se extirpa el tumor de la malformación, el cual suele ser de gran tamaño. Así, se puede volver a normalizar la circulación y el desarrollo pulmonar puede continuar en gran medida sin perturbaciones.

Aunque la intervención se realiza en fetos gravemente enfermos, se puede contar con que dos de cada tres fetos sobrevivirán a esta extensa y dura operación, y tendrán una función pulmonar suficiente después del parto. Si durante el resto del embarazo y después del parto no surgen otros problemas con consecuencias graves, el pronóstico de un desarrollo normal del niño es favorable.