Exploración ecográfica

Mediante una ecografía se puede visualizar el saco embrionario en el útero (Imagen 1) a partir de la primera falta de menstruación. A las seis semanas el corazón late y el embrión es visible (Imagen 2). En las semanas posteriores se comprueba si sólo crece un feto, si se desarrolla con normalidad y si todos los órganos están formados correctamente. En la segunda mitad del embarazo el feto ya tiene la cara (Imagen 3). Las técnicas especiales permiten visualizar los vasos sanguíneos del cuerpo; por ejemplo, en esta imagen se ven los vasos sanguíneos del cerebro fetal (Imagen 4). Aplicando otras técnicas se pueden medir la dirección y la velocidad del flujo sanguíneo, lo que permite sacar conclusiones acerca del riego sanguíneo de los órganos (Imagen 5). Gracias a la ecografía tridimensional, cualquiera puede reconocer un embrión sin problemas (Imagen: el embrión en la semana 11 del embarazo). Detalles como las manos o la cara pueden visualizarse de manera muy plástica (Imagen 6).

  • La primera señal de vida