Gastrosquisis

La gastrosquisis es un defecto de la pared abdominal por el cual, se salen los intestinos. Este agujero se produce en las primeras fases del desarrollo embrionario. Hasta hoy se desconoce la causa de esta malformación. A través del agujero en la pared abdominal cerca del ombligo, el contenido del abdomen del feto (intestinos, estómago) entra en el saco amniótico. Allí, los intestinos nadan en el líquido amniótico. Esto provoca ciertos daños intestinales.

Esta malformación se detecta en la evaluación diagnóstica prenatal, mediante la exploración ecográfica a partir de aproximadamente la semana 18 del embarazo. En esa exploración se pueden ver como los intestinos que están fuera del feto forman un conjunto circular (D). La gastrosquisis es una malformación que no suele venir acompañada de otras malformaciones, sino que aparece de forma aislada.

Los fetos con gastrosquisis nacen por cesárea a las 37 semanas del embarazo para evitar causar nuevos daños a los intestinos a través del parto. A continuación, con el niño despierto con anestesia local y sin anestesia general, el contenido del intestino se vuelve a colocar en el abdomen y se cierra el abdomen (Imagen 1). Si esto no es posible o si los intestinos muestran algún tipo de rotura, se dota al bebé de un «silo» (Imagen 2). Este proceso consiste en proteger los intestinos colocándolos en una bolsa de plástico que se asegura con una cinta elástica. El propio peso los intestinos hace que se deslicen y entren gradualmente en la cavidad abdominal. Aproximadamente una semana después se puede cerrar la cubierta abdominal.

En la gran mayoría de los casos, los intestinos de estos bebés no funcionan correctamente después del parto. Por ello, necesitan una alimentación sustitutiva especial durante algunas semanas, administrada directamente por vía intravenosa. En el momento en que los intestinos funcionan con normalidad, los bebés reciben el alta.