Familia K. – Suiza

  • 02.11.2014

Tras el diagnóstico de espina bífida que le dieron a nuestra hija, barajamos la posibilidad de realizar una cirugía fetal abierta. Después de realizar investigaciones preliminares en el Hospital Pediátrico de Zúrich, el Dr. Möhrlen nos informó acerca de los beneficios y los riesgos que tal intervención traía consigo.

Para nosotros no había alternativa; queríamos darle los mejores beneficios y oportunidades a nuestro hijo, por lo que nos decantamos por realizar la intervención. El Prof. Dr. Meuli y su equipo interdisciplinario, quienes realizaron la operación al niño aún no nacido, nos dio esperanza y confianza de que al final todo saldría bien.
Durante la estancia en la clínica de maternidad del Hospital Universitario de Zúrich, fuimos muy bien asesorados por parte del equipo del Prof. Dr. Ochsenbein y el Dr. Krähenmann, pero también por el equipo de enfermería, muy técnicos y además de ser buenos consejeros y servirnos de apoyo.
El nacimiento se produjo mediante cesárea, sin ningún tipo de complicación en la semana 36.4 del embarazo.
Hoy por hoy nuestra hija tiene 5 meses. Cuando nos regala una radiante sonrisa, olvidamos todas las preocupaciones y dificultades que tuvimos durante esa época, estamos muy orgullosos de haber dado ese paso y habernos decidido por la cirugía.
Nos sentimos muy seguros de cooperar con profesionales altamente competentes en el Hospital Infantil de Zúrich y nos gustaría dar las gracias de todo corazón a todas las personas que participaron y contribuyeron hasta el día de hoy en el proceso de curación de nuestra hija.