Operación endoscópica

En la actualidad, mediante esta técnica operatoria mínimamente invasiva es posible evaluar el feto (1) y la placenta con sus vasos sanguíneos (2) para diagnosticar y aplicar un tratamiento.
Con anestesia local y a través de un pequeño corte de unos pocos milímetros en la piel de la madre es posible introducir, bajo control ecográfico, un delgado tubo guía de 3 mm en la cavidad amniótica. Seguidamente, un endoscopio fetal permite sellar mediante una fibra de láser determinados vasos sanguíneos en la placenta (Vídeo 3) para alcanzar una «división en dos».