Espina bífida, mielomeningocele

Se abre la cavidad abdominal de la madre, de modo similar al realizado en caso de cesárea (1). Se extrae ligeramente el útero de la cavidad abdominal (2). Mediante ecografía se determina el lugar de la abertura. Entre hilos de sutura se practica primero una pequeña incisión en la pared uterina a través de la cual se puede introducir posteriormente un aparato denominado Stapler (3), es cual se utiliza para abrir más el útero. Al hacerlo, se prensan todas las capas del útero y al mismo tiempo se logra una hemostasis perfecta (4). Para realizar la operación, la lesión con la médula espinal intacta delicada y sus tejidos (flecha) se sitúan en el centro de la abertura practicada en el útero (5).

En un primer paso se separan las partes de la lesión que se desean eliminar y se cortan (flecha; 1). Para proteger la médula espinal se cosen capas de tejidos sobre ella (flecha; 2). Al final de la intervención en el feto, se cierra la piel de la espalda a modo de capa protectora más externa (flecha; 3). El útero se cierra «herméticamente» con varias filas de suturas (4). Sobre la sutura del útero se cose, a modo de otra capa selladora, el pliegue de grasa (F) de la cavidad abdominal (5). Al final de toda la operación se vuelve a cerrar la cavidad abdominal de la madre (6).